¿Carrito de bebé o mochila portabebés? ¿Qué es lo mejor según tu caso?

Durante el embarazo siempre tuvimos claro que íbamos a usar un carrito; primero con capazo, luego con silla de paseo. De hecho creo que fue la primera «cosa de bebé» que compramos. Era uno de los productos fundamentales que había que tener preparados: carrito, silla de coche y cuna. Comparamos modelos, pesos, plegados… hasta decidirnos por uno ¡Y qué ilusión cada vez que miraba el carrito en casa esperando a que llegara el bebé!

Y luego, llegó el bebé.

Tal y como esperaba, el carrito fue uno de los productos de bebé indispensable. Lo utilizamos para paseo, pero también en casa. Lo que no había tenido tan claro hasta ese momento era que una mochila o un foulard portabebés también también podrían ser de mucha utilidad, y en ocasiones sustituir al carrito.

No es que desconociera los portabebés; había visto las mochilas por la calle, me habían hablado de ellas, incluso un primo me había pasado una, pero hasta el momento no había visto tan clara su necesidad. En nuestro caso, el bebé empezó a llorar mucho a los tres o cuatro días de estar en casa (mucho, pero mucho). Todos nos decían que eran cólicos, y que el porteo aliviaba muchísimo los cólicos. En medio de la desesperación, compramos la mochila para ver si lo del cólico mejoraba. Aunque en esos primeros días el bebé siguió llorando (porque al final lo que tenía era algo más que cólico), pronto fui viéndole la utilidad. La facilidad para que se quedara dormido, la practicidad de tener cogido al bebé y a la vez las manos libres, poder tener al bebé en una posición que no fuera acostado para intentar evitar la famosa y temida plagiocefalia, ir a sitios con escaleras… Las ventajas, saltan a la vista.

Así que durante meses fui alternando las dos opciones, o incluso combinándolas. ¿Cuántas veces el paseo empezó en el carrito y acabó en la mochila, o al revés? Hasta que finalmente, el bebé dejó de querer ir en la mochila.

En resumen, lo que quiero decir con esto es que carrito de bebé y mochila portabebés no son excluyentes, sino que se complementan. Si dispones de los medios para hacerte con los dos, pienso que es la mejor decisión. Y aquí te cuento, según mi experiencia, en qué momentos conviene cada una de estas opciones.

La diferencia entre carrito y portabebés

Esto parece una tontería, pero:

  • el carrito transporta al bebé.
  • el portabebés lo acompaña.

Puede sonar raro, pero es justo lo que noté. En el carrito mi hijo iba cómodo, sin duda, pero en el porteo se calmaba antes, dormía mejor y a mí me daba mucha más libertad de movimiento.

Eso no significa que uno sea mejor que otro. Solamente significa que sirven para situaciones distintas.

Cuándo el carrito de bebé es mejor opción

El carrito gana claramente en algunas situaciones, y yo lo agradecí mucho en ciertos momentos.

Paseos largos

Cuando el paseo tiene una duración larga (imagínate, por ejemplo, una hora), el carrito descansa tu espalda. Aunque el porteo es cómodo, y si tienes la mochila o el foulard bien atados puedes aguantar bastante tiempo, llega un momento en el que el peso se nota. Piensa que al principio puedes estar recuperándote del parto, o cesárea, y después, durante un tiempo, puede que tampoco duermas demasiado bien. Al final ese cansancio puede pasar factura.

Cuando el bebé se duerme profundamente

Hay siestas que duran mucho. En el carrito puedes dejarlo dormir sin moverte ni despertarlo.

Al ir de compras y a hacer recados

Cuando llevas al bebé y además una compra abundante, el peso puede hacerse demasiado. El carrito en ese sentido es más cómodo; si tienes una buena cesta, acaba convirtiéndose en un carrito de la compra improvisado, en el que puedes llevar bastantes cosas.

Durante días de calor

Durante el verano, puedes llegar a pasar bastante calor haciendo porteo. Aunque hay algunas recomnedaciones para estar fresco, yo usé mucho más el carrito. Porteando teníamos calor los dos, y mi hijo no lo pasaba bien.

Cuándo es mejor una mochila portabebés (o foulard portabebés)

Cuando es Recién nacido y durante los primeros meses

Durante los primeros meses mi bebé lloraba mucho al quedarse en el capazo, o en la cuna. En cambio, en la mochila se dormía en minutos. Unos paseitos dentro de casa y caía rendido.

Para salir rápido de casa

Es mucho más cómodo salir de casa con la mochila portabebés que con el carrito. ¿Cuándo me decantaba yo por la mochila?

  • Para salidas rápidas. Un recado rápido, una compra pequeña en la que no me hiciera falta la cesta del carrito.
  • Para ir a casa de los abuelos, que tienen varias escaleras antes de llegar al ascensor.
  • Para salir en coche sin tardar demasiado.

Tengo una amiga que no tiene ascensor en su edificio. En casos así, la mochila portabebés es lo que más se usa.

Viajes, médicos y sitios estrechos

En hospitales, farmacias (y otras tiendas pequeñas), transporte público o cafeterías, el carrito a veces molesta, la mochila no.

Aunque en algunos viajes puedes combinar las dos cosas. En un viaje en avión, por ejemplo, se puede facturar el carrito y después utilizar la mochila, hasta llegar al destino y recuperar el carrito.

Días de mucho llanto, malestar…

Hay días que el bebé, por la razón que sea, solamente quiere contacto. En esos casos, la mochila es la salvación.

Entonces… ¿qué es mejor: carrito o portabebés?

Pues como dije antes, la respuesta es que ninguno. Si puedes, no elijas, ten los dos. Porque se complementan:

  • El carrito te da comodidad y descanso.
  • El porteo te da movilidad y calma.

Una rutina en la que combinas las dos opciones es la que mejor funciona.

Según tu estilo de vida y tu bebé…

Si vives en ciudad con ascensor y paseas mucho → usarás mucho el carrito.
Si no tienes ascensor o sales mucho andando → usarás mucho el portabebés.
Si tienes un bebé muy demandante → el porteo te ayudará mucho.
Si haces paseos largos a diario → usarás mucho el carrito.

Algunas preguntas frecuentes

¿El porteo es seguro para un recién nacido?

Sí, pero es imprescindible que sea ergonómico y esté bien colocado. El bebé debe ir en posición “ranita”, no colgando. La espalda tiene que parecer una letra «C», las piernas verse en forma de «M». Cuando el bebé va colgando (y se ven muchos por ahí), entonces el porteo puede ser contraproducente, y dar lugar a problemas varios (por ejemplo, en las caderas). Infórmate siempre bien de cómo es un porteo ergonómico. Además, el bebé no debe ir mirando hacia delante.

¿El porteo malacostumbra?

Siempre hay quien opina de todo y sabe de todo y te dice que si porteas al bebé se va a «malacostumbrar». Sin embargo, el bebé lo que necesita es contacto, no es un capricho o una mala costumbre. Así que el porteo le da lo que necesita en ese momento.

¿Se puede sobrevivir usando sólo carrito, o sólo mochila?

Poder se puede, sin duda. Hay gente que usa solamente carrito, y al final no pasa nada. Hay gente que usa solamente mochila, y también sale adelante. Simplemente, como los dos se complementan, lo mejor es tener las dos cosas siempre y cuando te lo puedas permitir.

¿Hasta cuándo se usa la mochila?

Aquí depende mucho de la familia y del bebé. Hay gente que portea hasta que el bebé tiene varios años (vaya, que ya no es bebé). Otros lo dejan antes… También depende del propio bebé y lo que acepta y lo que no.

Más allá de eso, si compras una mochila o foulard tienes que ver sus especificaciones. El propio fabricante te dirá desde cuándo hasta cuándo se puede utilizar. La nuestra, por ejemplo, va de los 4kg a los 20kg. Aunque sí la utilizamos cuando el bebé ya podía caminar, claramente no llegaremos a utilizarla con 20 kg.

Mi consejo después de pasar por todo

Si tuviera que empezar otra vez, volvería a hacer lo mismo. Comprar las dos cosas: el carrito (antes de la llegada del bebé) y comprar la mochila pronto, aunque tras la llegada del bebé. Es conveniente esperar para ver cómo es el bebé de tamaño para luego hacer una elección. Y siempre teniendo la información sobre cómo hacer un porteo ergonómico.

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